La fotografía del policía siendo arrastrado por un grupo de
delincuentes después de haber sido atacado por los mismos, es la radiografía de
la ciudad de Lima. Una ciudad que por momentos y zonas se vuelve tierra de
delincuentes que hacen de las suyas a costa de la indiferencia de la policía.
Ahora en todos los distritos salen estos individuos,
aprovechando el pánico de la gente, a gritar “saqueo, saqueo” para robar a transeúntes
y tiendas. La gente ya no quiere ni salir a la calle y los comerciantes no
quieren abrir sus negocios. Pero hay que hacer la diferenciación entre lo que
sucede en La Parada y lo que sucede en otros distritos
Los hechos lamentables de La Parada solo pertenecen a La
Parada, y no tienen que ver en lo absoluto en lo ocurrido en otros distritos.
Los comerciantes, estibadores, delincuentes a sueldo, son parte de la ultima resistencia
violentista de este sector comercial (informal en algunos casos) que no quiere
el progreso de Lima porque podrían perder dinero que les da su “trabajo”, por
eso luchan en contra de todo lo que la alcaldesa Susana Villarán quiere hacer,
ya que ella está poniendo orden, estilo que no les gusta.
Los hechos delincuenciales ocurridos en varios distritos de
Lima, no son parte de la lucha que ocurre en la parada. En distritos como
Breña, Lince, Magdalena, San Martin de Porres, Comas, se han presentado
saqueos, que en realidad son robos comunes de delincuentes que aprovechan la
histeria colectiva para hacer sus fechorías.
¿Acaso si no hubiera pasado lo de La Parada, no habrían robos
en esas zonas?, claro que sí. Por eso lo único que tenemos que hacer es tener
cuidado, como siempre, vigilar si alguien le sigue o actua de manera
sospechosa, no alterarse y pensar que Lima es un caos y no está protegida. La
delincuencia siempre estará ahí, ya es trabajo de las autoridades ponerle fin.
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