Existe en este mundo una frase que dice “A la mujer, ni con
el pétalo de una rosa”. En el Perú esta frase debería ya ser una ley porque la
violencia a la mujer es un gran problema dentro del país. Nuestra sociedad
machista nos obliga a tomar diversas medidas contra esto.
No se debe olvidar que la violencia no solo es física sino
que también psicológica y que ambas pueden llevar a un final trágico. Justamente
hoy se celebra el Día Internacional de la Eliminación de la violencia contra la
mujer, pero más que una celebración debe de ser un día de reflexión y critica.
Según un estudio del Comité de América Latina y el Caribe
para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem Perú). Cada mes son
asesinadas 10 mujeres en el Perú, en un claro caso de Feminicidio. Es que el
problema viene desde casa, donde los atacantes son las parejas y persuaden física
y psicológicamente a su víctima para hacerles creer que van a cambiar o que no
pueden pedir ayuda.
La mujer violentada se siente vulnerable al ver que la
sociedad no la apoya, empezando por la familia, porque se ha visto casos en que
no les llegan a creer ya sea porque el agresor se muestra bueno ante la
familia, la siguiente decepción es la de las autoridades que deben velar por su
seguridad. Estas atinan a no hacerles caso a menos que sea un caso conocido, o
sea un familiar de policía o les pasen dinero por debajo de la mesa (práctica común
en nuestro país, lamentablemente).
Felizmente existen organizaciones que defienden a las
mujeres como el Movimiento Manuela Ramos, Centro de la Mujer peruana Flora Tristán
o PROMSEX que funcionan de último refugio para las mujeres golpeadas. Debemos
hacer un alto a este problema que, lamentablemente, sigue creciendo, empezando
por nuestras casas y terminando con reformas en el gobierno.
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