Las corridas de toros crean controversia cada vez que se
expone. Frente a este tema se forman dos posturas sobresalientes. La primera
que sostiene que no se debe tener más corridas de toros porque es un
espectáculo de muerte y violencia, donde se pone un animal contra su voluntad,
que además es torturado días antes, en una pelea dispareja donde tiene que
morir.
La otra sostiene lo contrario, que las corridas son actos de
cultura y de tradición. Algunos afirman incluso que las corridas de toros fomentan
en los jóvenes el heroísmo, la valentía y no la violencia como acusan los anti-taurinos.
Lo único cierto del asunto es que actualmente las corridas
de toros solo es disfrutada por una minoría y rechazada por la mayoría. ¿Acaso
el tema de las corridas no tiene solución? Al parecer no tiene una que alegre a
ambas partes. Porque ante este tema tan susceptibles los únicos remedios posibles
son: Que ya no haya más corridas de toros o Que sigan las corridas como
siempre.
Tampoco es, como dicen algunos anti-taurinos, eliminar las
corridas de toros porque “la mayoría lo pide”. ¿Dónde queda el derecho de las
minorías en ese sentido?, lamentablemente vivimos en una sociedad donde la
democracia es hacer lo que la mayoría quiera y no alegrar a todos (mayorías y
minorías).
La discusión sobre la abolición de las corridas de toros es tan
antigua como controversial. Es responsabilidad de la actual sociedad peruana
encontrar la mejor salida a esta situación, como lo han hecho otros países de
igual tradición taurina como España o México.
No dejemos que nuestros
sentimientos (a favor o en contra) nos nuble de encontrar una solución justa
para todos, sobre todo para los toros que son los protagonistas y ni si quiera
tienen voz para hablar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario